Salud Consciente
El Magnesio Mg.
Un trabajo realizado desde el corazón con el fin de llegar a ti, para que tomes consciencia acerca de uno de los minerales tan indispensables que debemos tener en nuestra alimentación.
Tipos de Magnesio
El Cloruro de Magnesio
Dosis recomendada según edad y género.
En el capítulo de hoy aprenderemos como preparar el cloruro de magnesio en casa, también un modo sencillo de preparación diaria y una información detallada de cuál es la dosis recomendada, dependiendo de la edad y el género.Nota: si la dosis aquí recomendada correspondiente al tipo de persona le produce una leve diarrea, se te aconseja reducir 5ml cada día hasta que la diarrea se disipe.
Advertencia: Nunca utilice este video como única fuente de decisiones relacionadas con su salud.Ante cualquier duda consulte con su especialista o médico.Los videos del canal de Revelación Metabólica se proporcionan sin apoyo y control médico-editorial directo. Consisten en análisis propios,experiencias y pruebas empíricas.
Aceites extraídos en Frío y en Caliente
Aceites extraídos en caliente y el consumo abusivo
ACLARACIÓN: lo que aqui en este video se describe como Vitamina F, se le conoce como omegas: ω–3, ω–6 y ω–9.
Alrededor de 1940, la técnica de extracción de nuestros aceites alimentarios sufrió una
importante modificación. Se advirtió que con el prensado en frío solo era posible obtener la mitad,como término medio, de los aceites contenidos en los granos; el prensado en caliente (160 a 200 grados) proporciona un rendimiento igual al doble.
A partir de entonces, ya no se pudo encontrar en las tiendas de comestibles otra cosa que aceites refinados. El hábito ancestral de agregar un poco de aceite crudo natural a los alimentos en el momento de la comida se fue disipando. ¿Dónde están las aceiteras de cristal que se encontraban en la mesa a principios del siglo pasado en todas las comidas principales?
Estos aceites modernos son estables; se conservan y se almacenan muy bien; han perdido su
sabor específico y la propiedad de enranciarse, pero al mismo tiempo se han convertido en alimentos muertos, desprovistos de los factores necesarios para el buen funcionamiento de nuestro Metabolismo y el desarrollo de nuestros tejidos.
Las vitaminas F, o ácidos grasos poliinsaturados, que contienen estos aceites y que nos son indispensables, se deforman bajo la influencia del calor y se vuelven biológicamente inactivos.
La introducción cada vez más amplia de las grasas artificiales en nuestra alimentación, de la
extracción de los aceites vegetales en caliente y de su refinamiento extremo ha modificado una vez más, en forma importante, nuestras tradiciones alimentarias.
Los comercios dietéticos y los aceites
El buen sentido popular se adelanta a menudo a las investigaciones científicas. De tal manera,
el deterioro de nuestra alimentación ha provocado la aparición de tiendas o almacenes dietéticos, primero en Alemania, luego en los países de habla francesa y ahora casi en cualquier rincón de nuestro mundo. Hoy nos permiten obtener lo necesario para volver a la alimentación ancestral y reconquistar nuestra salud.
Las dos categorías principales de productos que han desaparecido del mercado y que ellas nos ofrecen son los cereales integrales, no tratados, y los aceites extraídos en frío, es decir, a una temperatura inferior a 45°.
Desde Revelación Metabólica queremos agrader a empresas productoras a nivel mundial de aceites extraídos en frío.Ya que en momentos en que las otras aceiterias modificaban sus técnicas con el fin de aumentar sus rendimientos e ingresos y se dedicaban a proporcionarnos aceites desvitalizados, Estas, contrariamente a sus interés financieros, se mantienen fiel a sus procedimientos de fabricación ancestral, convencidos de que deben actuar en favor de la salud y el bien público.
Como lo he mencionado anteriormente, los aceites del comercio corriente se obtienen por extracción en caliente, entre 160 y 200ºC. Son refinados y estabilizados. Debido a estos métodos el rendimiento de los granos se duplica y los aceites pueden venderse más baratos. Su conservación queda facilitada.
Los aceites modernos, contenidos en botellas incoloras, pueden ser expuestos en los escaparates de los comercios, a pleno sol, sin sufrir perjuicios. No se alteran, porque ya no contienen los elementos vitales inestables. Pero si solo consumimos esos aceites, nos exponemos a carencias.
Los aceites extraídos en frío se enrancian con facilidad; a causa de su alta riqueza en vitaminas y que son preciosos para nosotros, se oxidan al aire, a la luz y al calor.
Cuanto más altos y ricos son en vitaminas F, con más rapidez se alteran los aceites. Se los vende por lo general en recipientes metálicos, herméticamente cerrados, lo cual asegura su buena conservación.
Cuando se abre este recipiente es importante ponerlo en la heladera, es decir, en un lugar frío y oscuro. Por lo tanto, no hay que adquirir latas grandes.
La extracción del aceite de girasol en frío se hace en forma muy sencilla y casera. En prensa.
El aceite sale de la prensa apenas tibio, a 36 grados. Se lo recoge en tinas, es sedimentado durante 24 horas, decantado, filtrado y colocado en envases metálicos herméticos. Todo el procedimiento es notablemente rápido y limpio. El producto obtenido es impecable.
Algunas grandes empresas industriales pretenden convencernos que entre los aceites extraídos en frío y los extraídos en caliente la única diferencia es el precio.
La necesidad cotidiana de esta vitamina F fue calculada primero en 5 gramos y luego entre 12
y 25 gramos. Hace falta más cuando existe carencia o aumento del desgaste... y en los climas fríos.
Esa necesidad es cubierta por dos cucharadas soperas de aceites ricos en ácidos grasos
poliinsaturados y consumidos crudos.
Pero no todos los aceites vegetales son igualmente ricos en ácidos grasos poliinsaturados: los
de girasol, dé lino y de germen de trigo contienen de un 50 a un 70 por ciento según las cosechas; normalmente, el aceite de oliva solo contiene de 2,5 a 8 por ciento. Ahora bien! si bien el consumo regular de aceite de oliva no refinado no provoca deficiencia de vitamina F, no es capaz de corregir la carencia de ésta.
En el comercio existen mezclas de aceites prensados en caliente, y por lo tanto baratos, y de
aceites prensados en frío, y en consecuencia caros. Estos aceites, por supuesto, son menos ricos en vitaminas que los aceites prensados en frío y no mezclados.
ALIMENTOS DE ORIGEN VEGETAL
Los aceites
Es preciso saber que todos los aceites vegetales naturales son inestables en contacto con el aire, la luz y el calor. Los que han perdido esta inestabilidad, comprendan que ya han sido tratados; ya no son naturales.
Todos los aceites absorben el oxígeno en proporciones variables según su naturaleza y las
sustancias que contienen. La vitamina E que tiene estas, liposoluble, tiene, por ejemplo, un poder antioxidante.
Por lo tanto la luz, cuanto más fuerte e intensa es, favorece esta oxidación. Al oxidarse, ciertos aceites pierden su líquido y terminan por solidificarse. Se convierten entonces en resinas. Los aceites que sufren esta modificación de su estructura al aire y a la luz se llaman secantes.
La expresión en frío sólo es posible en los aceites muy fluidos. Para una expresión en caliente,
los granos son prensados entre placas metálicas calentadas o triturados y cocidos en agua.
El aceite sube a la superficie de la masa y se puede recoger con facilidad.
Es importante saber que, en tanto que otros dos alimentos básicos, las proteínas y los almidones, son modificados y simplificados de manera profunda por los procesos de digestión, antes de ser asimilados, no ocurre lo mismo con las grasas. Solo una débil proporción de éstas resulta disociada durante la digestión en ácidos grasos y glicerina, y el resto es emulsionado bajo la acción de la bilis, es decir, reducido al estado de gotas finas, y penetra en la sangre en su forma química primitiva.
Una parte de esta grasa es quemada en el acto y sirve de fuente de energía; una parte pasa
a los depósitos, y de tal modo, modifica la estructura química de nuestra grasa humana; por último,
una parte se incorpora a las estructuras finas de las células.
Por lo tanto, si comemos grasa de cordero, grasas vegetales o margarina, nuestra grasa de
depósito será más consistente, y esta grasa, demasiado firme, es a menudo difícilmente modificada.
El tejido subcutáneo de las personas que comen demasiada margarina adquiere una consistencia
particular, anormal, pastosa. Si ingerimos aceite de oliva prensado en frio, nuestra grasa de depósito será más fluida.
Y lo será más aún, y por lo tanto más disponible, si empleamos aceite de girasol o de lino extraído en frio: el tejido subcutáneo que lo contiene se vuelve más elástico y la superficie de la piel más sedosa.
La vitamina F, sus propiedades y su papel en las enfermedades degenerativas
Se denomina vitaminas F a un grupo de sustancias, ácidos grasos poliinsaturados. Se los llama esenciales porque son indispensables para la vida y solo pueden ser sintetizados por el organismo humano. Se trata de los ácidos linoleico y linolénico, de los cuales existen varios isómeros. Otro ácido graso de la misma categoría, el ácido araquidónico.
Es una sustancia muy importante para las funciones de las estructuras cerebrales.
Es una sustancia muy importante para las funciones de las estructuras cerebrales.
El ácido linoleico entra en las estructuras de las membranas y les asegura su estabilidad normal.
Es la materia prima a partir de la cual se sintetizan otros ácidos grasos poliinsaturados, las
Es la materia prima a partir de la cual se sintetizan otros ácidos grasos poliinsaturados, las
prostaglandinas, las lecitinas, la mielina, las vainas de los nervios, etc.
Desempeñan un papel determinante en el equilibrio inmunitario.
Las vitaminas F biológicamente activas están en el primer plano de importancia:
esencialmente, su carencia es la que padecen hoy todas las sociedades industrializadas.
La necesidad de vitamina F activa ha sido calculada entre 10 y 20 gramos por día (contenida,
por ejemplo, en una a dos cucharadas y media soperas de aceite de girasol extraído en frío).
Estos ácidos grasos poliinsaturados se concentran en los granos de girasol, lino, sésamo,
cártamo, algodón, amapola, onagra, etc., que son sumamente ricas en ellos. Los aceites extraídos de
estas semillas contienen del 50 al 70 por ciento de ácidos linoleico y linolénico. El aceite de oliva,
en cambio, solo contiene del 2 al 8 por ciento.
Otra señal de alarma: la piel se modifica; en ausencia de un aporte de vitamina F
biológicamente activa, se vuelve muy seca, primero en los pies y en las piernas, y luego en todo el
cuerpo. La piel se torna áspera, se descama en forma exagerada y en ocasiones en partículas muy
finas, y el individuo da la impresión de haber sido espolvoreado con harina y su piel parece unos 10 a 20 años más vieja de lo que corresponde a su edad.
¡ Controlen su piel! Vean si es lisa y sedosa, agradable al contacto, como debe serlo
la piel humana, independientemente de la edad. Si se descama y se detiene la mano que la roza, no es
normal. Sepan que la Naturaleza les envía con ello una advertencia: su cuerpo no está contento con la
forma en que lo tratan.
Ustedes dan a su piel grasas con las cuales no sabe qué hacer, tal vez grasas artificiales, llamadas vegetales, o aceites que solo contienen vitamina F muerta, o inclusive aceites pobres en esa vitamina por su naturaleza.
Supriman esos lípidos inadecuados y reemplazarlos en las comida por aceites extraídos en frío, rico en vitamina F. Incorporen a las ensaladas, a los guisados de cereales integrales o a las patatas hervidas al vapor pisadas en el plato, y verán que en pocos meses la piel se normaliza por completo.
"Cuando nuestro género humano fue creado, una potencia, que podemos llamar Dios o Naturaleza, puso en la Tierra todo lo que es necesario para asegurar nuestra existencia, nuestra vida y nuestra salud. Si no fuese así, no existiríamos. Y sin embargo existimos. ¡Si todos los alimentos necesarios para la conservación de nuestra salud existen y aun asi estamos enfermos", es que ya no sabemos emplearlos?
"Cuando nuestro género humano fue creado, una potencia, que podemos llamar Dios o Naturaleza, puso en la Tierra todo lo que es necesario para asegurar nuestra existencia, nuestra vida y nuestra salud. Si no fuese así, no existiríamos. Y sin embargo existimos. ¡Si todos los alimentos necesarios para la conservación de nuestra salud existen y aun asi estamos enfermos", es que ya no sabemos emplearlos?
Fuente: Salve su Cuerpo! Dra. Catherine Kousmine.
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